IGM | Rehabilitación - IGM Estudio de Arquitectura en Gandía

Rehabilitación del antiguo Asilo del Marqués de Campo para sede UCV

Se trata de un edificio de estilo neogótico proyectado por José Camaña Laymón en 1882 incluido en el Catálogo del Patrimonio Arquitectónico de la Ciudad de Valencia con nivel de protección 1, nivel de protección monumental.
Se organiza en tres plantas, reflejándose claramente la composición en tres cuerpos en la fachada recayente a la calle de la Beneficencia. Las dos fachadas exteriores están construidas en sillería labrada de piedra, mientras que las interiores están realizadas en ladrillo macizo con acabado de ladrillo fingido sobre un zócalo de piedra.
El edificio está formado por una zona noble junto a la fachada principal de la calle Corona, y perpendiculares a ésta, dos alas laterales unidas por dos corredores transversales.
En el espacio comprendido entre las dos alas y sus patios interiores se edificó en 1882 la capilla de estilo neogótico. Se separa lateralmente de la Beneficencia por un estrecho callejón y cuenta en el fondo con un patio regular con un claustro de columnas y arcos de hierro fundido obra de Vicente Ríos que se encontraba edificado.
ACTUACIÓN
El proyecto consistió en la rehabilitación integral del edificio para adaptarlo a un nuevo uso docente. Interiormente se adecuó la distribución a las nuevas necesidades y normativas renovando todos los acabados e instalaciones, se sustituyeron las cubiertas y se restauraron todas las carpinterías existentes. La nueva distribución liberó espacios mediante la eliminación de las compartimentaciones existentes permitiendo una mejor lectura de los espacios originales, dejando las circulaciones para los dos corredores transversales.
Los patios interiores, por indicaciones de la propiedad, se cubrieron mediante un lucernario de vidrio creando unos espacios de circulación en horizontal y de relación en vertical.
Se procedió a la limpieza de las fachadas de piedra y de ladrillo previa eliminación de las causas de humedades de los muros en planta baja.
El claustro del patio posterior se liberó de las construcciones realizadas anteriormente y se reinterpretó el jardín que apareció en las excavaciones arqueológicas, dotándole de la iluminación de ambiente con el fin de conseguir un espacio de reflexión y de convivencia.